Estaba entrando al baño y por el espacio entre abierto de la puerta, vi el uniforme de un soldado, solté un pequeño grito de espanto. Entre, y el soldado estaba interponiendose entre el mingitorio y yo, y le dije “Voy para allá”, señalando mi destino ,y el me dijo “Si pásale”, como dandome permiso, yo se lo decía como un “quítate de mi camino”.